Policía arresta 16 huelguistas frente a los portones de Suiza Dairy

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Por Miguel Díaz Román

Los principales líderes del conflicto huelgario que enfrenta a la planta procesadora Suiza Dairy con la Central General de Trabajadores (CGT), han sido arrestados en la mañana de hoy por un nutrido grupo de la división de Operaciones Tácticas de la policía, fuertemente armados, debido a que los trabajadores en huelga, apostados por 36 días en los portones de la empresa, impedían el paso de contratistas privados para iniciar las labores de limpieza de las instalaciones.

Hasta el momento la policía ha arrestado 16 personas que participaban en la huelga entre los que figuran el presidente de la unión, José Adrián López, y el director de organización de la CGT, Scott Barbés. Los huelguistas arrestados fueron llevados al cuartel de la policía en el sector Hato Rey Oeste.

Los arrestos son el resultado de una orden de interdicto permanente contra la unión que emitió el juez Anthony Cuevas Ramos, del Tribunal de Primera Instancia de San Juan, para que fueran desalojados los portones de la empresa con el fin de que comenzaran los trabajos de limpieza. La orden del juez  advertía que su incumplimiento “será causa suficiente para ordenar su arresto e ingreso inmediato a la cárcel por desacato criminal”.

De hecho, en el día de ayer el juez Cuevas Ramos impartió una orden verbal para que las dos partes, la empresa Suiza Dairy y la CGT, permitieran la entrada de los equipos de limpieza y que personal de la unión no interfiriera la iniciativa intentando inspeccionar vehículos y exigiendo los nombres de las personas que estarían ingresando para realizar la limpieza.

El juez también le ordenó a Suiza Dairy mover los camiones que están en la calle con grúas, ingresar a la planta con los equipos de limpieza e iniciar los trabajos de inmediato.

La acción de la policía ocurre 24 horas después de que el secretario de Salud, Carlos Mellado y personal de la EPA, visitaran las instalaciones y confirmaran el grave estado insalubre en se encuentran las instalaciones y el peligro real de que las comunidades aledañas enfrenten la presencia de olores objetables y posible contaminación por aguas usadas.

Dos semanas atrás el juez Ramos Cuevas ordenó al director de ingeniería y mantenimiento de la empresa, Héctor Rafael Betancourt Muñoz, que visitara la planta, acompañado de cinco alguaciles del Tribunal de Primera Instancia de San Juan, con el fin de que emitiera un informe sobre el estado de la planta.

Tras la visita, Betancourt Muñoz produjo una declaración jurada en la reveló que la planta despide fuertes olores objetables y constató la presencia de material orgánico putrefacto en determinadas áreas. La declaración jurada también señaló que en los silos del área pasteurizada se encuentran 19,500 galones de leche y 4,500 galones de jugo de china que no están en condiciones aptas para el consumo “por lo que habría que disponer del producto”.

También reveló que en la planta de tratamiento se encontró dos tanques con 80,000 galones a punto del desborde y despidiendo fuertes olores objetables como resultado de la falta de atención en esa área.

Los arrestos acontecen en momentos cuando, alegadamente, personal del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos se reuniría hoy con los representantes de Suiza Dairy y de la CGT, en un intento para resolver el conflicto huelgario. La esperada reunión no se efectuó, pero no está claro si los arrestos realizados por la policía del liderato de la CGT causaron la interrupción de la reunión.

El detonante del conflicto es el rechazo de Suiza Dairy a acordar un aumento de $125 en la aportación al plan médico de 160 empleados que actualmente asciende a $500 mensuales. Otro asunto candente es un incremento salarial a otros 32 empleados que distribuyen leche fresca y otros productos de Suiza en el comercio.

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ORIL causa crisis en Suiza Dairy y en sector ganadero

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Por Carlos Flores Ortega

El Secretario de Agricultura Ramón González Beiró, ha tratado sin éxito en los medios de comunicación de explicar la situación de desestabilización de la industria lechera como un asunto financiero de Suiza Dairy y sus problemas con una reciente huelga de empleados.

Nada más lejos de la verdad. El inicio de la caída de la industria lechera comenzó en el año 2002 cuando el entonces Secretario de Agricultura, Fernando Toledo (QEPD), destituido del cargo y convicto por fraude federal, reconocido por sus posturas de corte socialista en la Asociación de Agricultores, enmendó la Ley 34 para darle más poder a los productores sobre los elaboradores.

Fue promotor de una socialización de la industria en manos de los productores de forma vertical, e impulsó la aprobación de la Ley 278, que enmendó la ley 34 a fin de reestructurar la junta administrativa del Fondo de Fomento de la Industria Lechera (FFIL) algo que los padres de esta ley jamás hubieran permitido.

Con los cambios, la junta quedó constituida por nueve personas, cinco representando los ganaderos, dos representantes de los elaboradores y dos miembros que representarían el interés público o ciudadanos particulares seleccionados por el secretario de Agricultura.

Este cambio de balance provocó demandas judiciales de los elaboradores en el tribunal federal en contra de ORIL (Oficina para la Reglamentación de la Industria Lechera) con el fin de hacer valer sus derechos y reclamar sus pérdidas.

Así las cosas, luego de nueve años de litigio, en el año 2013 el juez federal Daniel Domínguez ratificó un acuerdo al que llegaron las plantas elaboradoras Vaquería Tres Monjitas y Suiza Dairy con el gobernador Alejandro García Padilla y la Secretaria de Agricultura, Myrna Comas.

El acuerdo puso fin al pleito iniciado en el 2004 y le costó millones de dólares al gobierno por el pago de dinero dejado de devengar y hasta los costos de los abogados durante el pleito. También se fijaron unas condiciones que no se podían violar como, el realizar un estudio económico exhaustivo, científico y revisado por Departamento de Asuntos al Consumidor (DACO) cada cuatro años para fijar el costo real de producir un cuartillo de leche. 

Con este estudio se establecen las ganancias razonables del productor, elaborador y detallista, lo que refleja el costo final de la leche al consumidor. Este estudio se realizó en el 2004 y se puso en función en el 2016, después de un proceso de vistas públicas.

En septiembre de 2017 la naturaleza se encarga de crear nuevos problemas a los ya existentes, pero también surgió la oportunidad de reconstrucción y modernización de muchas vaquerías que fueron seriamente afectadas con los huracanes Irma y María.

Durante los próximos dos años no fue posible cumplir con el estudio de costos ya que no había producción estable y se decidió posponerlo para el 2019 cuando el Secretario de Agricultura, Carlos Flores, le ordenó al entonces administrador de la ORIL, Jorge Campos, completar el estudio y cumplir con la Ley 34 y su reglamento Número 10.

Tras varios intentos, el administrador de ORIL no cumplió las órdenes del secretario lo que resultó en tres intentos para su destitución por incumplimiento de sus funciones en el cargo público. Este funcionario de confianza, un ex empleado de Tres Monjitas, estuvo apoyado en todo momento por la Asociación de Agricultores y por funcionarios de La Fortaleza de Ricardo Rosselló y luego por la Gobernadora Wanda Vázquez.

La historia es que al finalizar el cuatrienio no se realizó el estudio exhaustivo como había ordenado el acuerdo en el Tribunal Federal, y como premio, Jorge Campos fue nombrado en el 2021 como Subsecretario de Agricultura por el secretario entrante Ramón González, ex presidente de la Asociación de Agricultores.

Demás está decir que nunca hubo la intención de realizar el estudio económico y cumplir con los acuerdos del Gobierno y las plantas en el tribunal federal. Esta acción ocasionó que se estuvieran tomando datos no actualizados u obsoletos para una serie de decisiones de cambios de precios los que el secretario ha llamado “revisiones de precio”, sin cumplir con estudio alguno alterando el balance que debió existir siempre entre lo que se debía compensar al ganadero productor, las plantas elaboradoras y los detallistas comerciantes.

Tanto la Cámara de Representantes (R.C de la C.530) y el Senado (R.C del S. 333) investigaron este asunto en vistas públicas donde el Secretario admitió que no había completado el estudio económico pero se comprometió a presentarlo no más tarde de diciembre de 2023, algo que no ocurrió.

Esto no fue por casualidad y sí por diseño y no es como se ha tratado de proyectar que es una situación financiera de Suiza Dairy y una huelga por mejoras económicas de sus empleados. Esto es el resultado de malas decisiones de la ORIL que, en este caso único en la historia, el administrador de la ORIL es el secretario que no quiso nombrar a nadie en ese puesto.

El secretario mintió a la legislatura y al pueblo al anunciar que había emitido órdenes administrativas para no realizar estudios, pero sí fijar solo el precio mínimo y que las plantas podían fijar el precio máximo de venta abriendo la competencia entre plantas, sin embargo, el mismo secretario les prohibió subir los precios alegando que sus propuestas eran desproporcionadas y fuera de la realidad.

Si el secretario no cuenta con estudios de costos actualizados de producción, ¿cómo es posible que pueda determinar cuánto es mucho y cuánto es poco?. Esto resultó en una nueva demanda que radicó Suiza Dairy por desacato el 3 de mayo 2024 en el Tribunal Federal, casi 15 días antes de iniciarse una huelga de sus empleados.

Si el gobierno no cumple su parte en un negocio regulado, cómo es posible que una empresa pueda comprometerse a aumentar sus aportaciones a sus empleados dentro de un escenario hostil con un secretario atacando en todo momento a la empresa que recibe más del 60% de la leche de sus ganaderos para procesarla.

Las malas decisiones del secretario no paran ahí. Durante los pasados dos años el Tribunal de Apelaciones le ha revocado ocho (8) Órdenes Administrativas todas ellas contrarias a la ley y reglamentos que en su mayoría atentaban contra Suiza Dairy favoreciendo a INDULAC. La reducción en las aportaciones del gobierno en incentivos para adquisición de novillas de reemplazo importadas y el pago del incentivo por producción han sido cancelados afectando directamente al productor.

La imposición de parámetros de calidad más estrictos a la reglamentación de Grado A del USDA a los productores locales ha incrementado el costo de producir leche sin recibir un centavo sin embargo han perdido millones de cuartillos de leche buena en decomisos en finca por no cumplir con exigencias caprichosas que en nada han aportado a mejorar las ventas del producto local.

Los informes económicos del Gobernador reflejan que las vaquerías durante los pasados tres años se posicionaron en el segundo lugar de negocios en quiebra con más de 40 vaquerías cerradas muchas de ellas en ley de quiebras. Han cerrado más vaquerías en estos años que las que cerraron después de Irma y María.

El valor de la cuota de leche que en sus mejores tiempos llegó a ser de $30.00 o más, hoy se ha devaluado al nivel más bajo de la historia llegando a menos de $1.50. El secretario le ha mentido descaradamente al pueblo anunciando revisiones de precios cuando lo que ha hecho son ajustes arbitrarios fuera de reglamento con datos obsoletos y con el fin de afectar las operaciones de Suiza Dairy con tal de lograr el sueño que dejó Fernando Toledo (QEPD) de una industria socializada vertical donde los productores fueran los dueños de la producción, procesamiento y ventas de toda la leche de Puerto Rico.

Estoy seguro de que cuando el gobernador Luis Muñoz Marín llamó al Dr. Eleuterio Vega para nombrarlo el primer administrador de ORIL junto a la ayuda de don Oreste Ramos, padre presidente de la Asociación de Agricultores, Rafael Nevares, presidente de Suiza Dairy y Manuel González Quiñones, presidente de la Asociación de Productores de Leche, jamás pensaron que esta ley podría ser la píldora venenosa que mataría la industria lechera décadas después.

(SN replica este artículo de Flores Ortega según fue publicado en Noticel)

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Batalla legal sin precedentes entre Suiza Dairy y la ORIL

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Por Miguel Díaz Román

La Oficina para la Reglamentación de la Industria Lechera (ORIL) y el secretario de Agricultura, Ramón González Beiró, sostienen en el Tribunal Federal de San Juan una aguerrida batalla legal contra Suiza Dairy, porque alegan que ese tribunal carece de jurisdicción para dirimir en una solicitud de desacato presentada por esa empresa, en la que se alega que la entidad reguladora violó un acuerdo alcanzado en 2013 que pretende garantizar márgenes adecuados de ganancia a las plantas procesadoras.

Pero ante la posibilidad de que finalmente el Tribunal Federal tenga jurisdicción sobre la controversia, la ORIL y González Beiró sostuvieron que no se debe emitir una determinación sumaria por desacato en su contra, sino convocar una vista para que las partes presenten la evidencia que prueban sus argumentos.

El citado acuerdo, que le exige a la ORIL establecer márgenes de ganancia adecuados para los integrantes de la industria lechera – incluidas las plantas procesadoras – fue parte de una sentencia emitida el 6 de noviembre de 2013 por el Tribunal Federal, la cual también incluyó el reglamento 12.

El pleito en realidad representa la secuela de la disputa ventilada en el Tribunal Federal por las plantas procesadoras Tres Monjitas y Suiza Dairy entre 2006 y 2013, pero en el caso actual se dirimen acusaciones sin precedente contra el gobierno de Puerto Rico, porque la demandante acusa al ente regulador de incumplir su obligación de fijar precios adecuados a la leche fresca y de mantener una conducta discriminatoria y arbitraria en su contra y de favorecer a uno de sus competidores.

Los planteamientos de ambas partes están contenidos en seis mociones que comprenden más de 63 páginas de argumentos discrepantes y contradictorios.

A los reclamos de la ORIL y de González Beiró para que el Tribunal Federal desestime los planteamientos de Suiza Dairy se ha unido la planta Indulac. González Beiró es también administradpor interino de la ORIL mientras funge como secretario de Agricultura.

Fundamentalmente Suiza Dairy busca que el gobierno local compense a esa empresa por las pérdidas multimillonarias sufridas como resultado de los incumplimientos y las deficiencias de la entidad regulatoria.

Suiza Dairy sostiene, entre otros argumentos, que durante años los precios de la leche establecidos por la ORIL le han impedido cubrir sus costos de producción y obtener ganancias, lo que le ha causado pérdidas por más de $168 millones.

Jurisdicción federal por 4 años

En síntesis, la ORIL, González Beiró y la planta Indulac alegan que la jurisdicción del Tribunal Federal sobre el acuerdo y la sentencia emitida en 2013 se extendió por cuatro años, y que dicha jurisdicción finalizó el 31 de diciembre de 2017.

También alegaron que desde el 31 de diciembre de 2017 el Tribunal Federal perdió jurisdicción para atender peticiones relacionadas con el acuerdo, incluyendo la solicitud de desacato radicada por Suiza Dairy.

Además, la ORIL, Indulac y González Beiró señalan que la Junta de Supervisión Fiscal emitió una orden fundamentada en la ley Promesa, la cual dispuso que la fecha final para presentar reclamos contra el gobierno local fue el 13 de junio de 2022, por lo que el reclamo de desacato de Suiza Dairy no tiene validez porque fue presentado el pasado 3 de mayo de 2024.

Indulac también alega que el Primer Circuito Federal de Apelaciones, ubicado en Boston, había determinado en 2017 que el Tribunal Federal de San Juan no tiene jurisdicción sobre las disputas relacionadas con las órdenes de precios emitidas por la ORIL, porque dichas órdenes no conciernen a disposiciones que emanan de la jurisdicción federal.

La ORIL y González Beiró son representados por el licenciado Edward Hill Tolinche, mientras que la planta procesadora Indulac es representada por el bufete Marichal, Hernández, Santiago & Jurabe LLC. La representación legal de la empresa Suiza Dairy es el conocido bufete Reichard & Escalera LLC.

Interpretaciones erróneas

De hecho, en una moción radicada el 23 de mayo Suiza Dairy sostuvo que la ORIL, Indulac y González Beiró han interpretado de manera errónea la sentencia y el acuerdo emitido en 2013 porque, alegadamente, el Tribunal Federal retuvo la jurisdicción para los fines de garantizar el cumplimiento de lo acordado.

Según planteó Suiza Dairy, el Tribunal Federal retuvo la jurisdicción cuando incorporó el acuerdo como parte de la sentencia, lo que implica que un incumplimiento del acuerdo sería una violación de la sentencia, “y por lo tanto existiría jurisdicción auxiliar para hacer cumplir el acuerdo”.

En su moción, la empresa también negó que la jurisdicción del Tribunal Federal finalizó el 31 de diciembre de 2017. Suiza Dairy sostuvo que la jurisdicción del Tribunal se debería mantener no menos de cuatro años consecutivos después de alcanzado el acuerdo en 2013 y “hasta que todas las partes cumplan”.

No obstante, la empresa planteó que las violaciones por parte de ORIL al acuerdo y determinadas obligaciones que éste impone, extienden la jurisdicción del Tribunal Federal hasta 2028. 

“Las continuas violaciones por parte de ORIL apenas dos años después de la sentencia, junto con obligaciones en curso que se extienden al menos hasta 2028, proporcionan la base fáctica que confiere a esta corte competencia para ejecutar su sentencia”, sostuvo el documento.

Suiza Dairy también alegó que los detractores afirman que el Tribunal de Apelaciones de Boston determinó que el Tribunal Federal de San Juan no tiene competencia para hacer cumplir la sentencia, lo cual es una interpretación errónea de una determinación de ese tribunal sobre una controversia que se basó exclusivamente en la ley estatal y que no tenía relación con la jurisdicción federal.

La empresa sostuvo que el Tribunal Federal conservaba competencia exclusiva sobre el acuerdo y la sentencia y que la petición de desacato pretende hacer cumplir el acuerdo.

La ORIL busca operar sin supervisión

Con respecto a los señalamientos relacionados con la ley PROMESA, la moción sostiene que la orden emitida por la Junta de Supervisión Fiscal no afecta ni limita el derecho de la empresa a reclamar el cumplimiento de la sentencia. Suiza Dairy también sostuvo que obtuvo una estipulación y orden que le permitió presentar sus reclamos en un tribunal federal.

Suiza Dairy argumentó que la ORIL y González Beiró buscan operar sin la supervisión del Tribunal Federal “para garantizar el cumplimiento de sus mandatos”. 

La empresa insistió en que el Tribunal Federal tiene jurisdicción sobre su moción de desacato debido al incumplimiento del acuerdo por parte de ORIL y solicitó que rechace la moción de desestimación presentada por el ente regulador.

En una moción de réplica, la ORIL y por González Beiró alegaron que el lenguaje de la sentencia es claro y sencillo en lo relativo a que el Tribunal Federal mantendría su competencia durante cuatro años consecutivos, después de la emisión de la sentencia en 2013, es decir, hasta 31 de diciembre de 2017.

Los detractores advirtieron en su moción que el texto de la sentencia no admite más interpretaciones y señalaron que el intento de Suiza de realizar otra interpretación “sólo puede verse como un excelente ejemplo de litigantes decepcionados que elevan la esperanza por encima de sus expectativas”.

Jueza ordena a la ORIL responder al desacato

Incluso, la ORIL planteó que Suiza pretende que el Tribunal Federal siga el ejemplo de las actuaciones de dos jueces federales, Gustavo Gelpí y Pedro Delgado, quienes extendieron por períodos más largos la jurisdicción del tribunal en determinadas controversias. No obstante, la moción indica que los dos casos citados son inaplicables.

“En este caso, no existe orden judicial que extienda el plazo de 4 años más allá del 31 de diciembre de 2017, ni ha habido ocasiones en las que Suiza se haya visto obligada a comparecer (al Tribunal) para buscar reparación (de daños) dentro del plazo original de cuatro años, que finalizó el 31 de diciembre de 2017”, sostuvo la ORIL en su moción.

Según la ORIL, la sentencia permite la ejecución del acuerdo, pero no crea una nueva jurisdicción federal ni revive jurisdicción federal ya finalizada en 2017. También sostuvo que la sentencia no altera los términos de la orden emitida por la Junta de Supervisión Fiscal en lo relacionado a los periodos establecidos para presentar reclamos contra el gobierno.

Del desglose de órdenes emitidas en el presente caso, el cual se puede acceder a través del sistema digital del Tribunal Federal, se desprende que la jueza María Antongiorgi Jordán ordenó que para el pasado 30 de junio la ORIL debía responder a la moción de desacato presentada por Suiza Dairy.

En aparente cumplimiento con esa orden, el 1 de julio la ORIL presentó una moción en la que sostuvo que ha cumplido sustancialmente con el acuerdo, con las disposiciones del Reglamento 12 y que le ha concedido a Suiza Dairy aumentos de precio en la leche por lo que el Tribunal Federal no debe emitir una determinación sumaria en su contra por desacato.

Otro argumento es que la ORIL niega que haya favorecido de alguna manera a la planta Indulac, que es operada por una cooperativa de ganaderos. En la moción la ORIL señaló que no existe ninguna ventaja competitiva, subsidio o crédito a favor de Indulac, porque ambas plantas pagan el mismo precio por el producto crudo.

Indulac sin ventaja competitiva

Además, alega la ORIL, no existe ventaja alguna que entre la leche fresca de Suiza y la leche UHT de Indulac, dado que el precio de la leche fresca es menor que el producto UHT, y ambos precios incluyen el costo real de producción y no hay nada en sus estructuras de precios que favorezca a Indulac sobre Suiza. Además, todo el producto UHT vendido conlleva el mismo recargo de 3 céntimos por litro. “No es posible una ventaja competitiva si los mismos productos competidores tienen el mismo recargo”, alegó la ORIL.

No obstante, en su demanda Suiza Dairy sostiene que en los pasados tres años el Tribunal de Apelaciones de Puerto Rico ha declarado nulas ocho órdenes administrativas emitidas por la ORIL, las cuales presentan un patrón destinado a modificar arbitrariamente las regulaciones y alterar el orden de distribución de la leche cruda para favorecer a la planta Indulac.

En la moción la ORIL alega que Suiza Dairy tardó 10 años en presentar un recurso de desacato en su contra por su supuesto incumplimiento del acuerdo y no ha ofrecido una explicación para justificar la tardanza. También argumentó que la compensación de $168 millones que reclama Suiza Dairy es “como premio por el supuesto desacato”.

ORIL describe debacle de Suiza Dairy

Incluso, la ORIL planteó que, a pesar de las revisiones de precio que emitió y del alto rendimiento que obtuvo Suiza Dairy por sus productos, la empresa sucumbió a una debacle en la que sus operaciones se fueron reduciendo de manera dramática.

“En esos diez años, el precio de la leche fresca ha aumentado de $1.50 por cuartillo a $1.83. Suiza ha obtenido tasas de rendimiento de hasta el 33.74 % y el precio de UHT ha llegado a $2.09, lo que ayuda a enfrentar la competencia con productos lácteos. Sin embargo, Suiza no ha podido vender ni un litro más de leche desde que se logró el acuerdo. En ese período, Suiza ha reducido el transporte de leche cruda en un 40% y ha perdido más del 50% de su participación en el mercado de leche fresca y ha perdido el 40% de las ventas de leche fluida”, argumentó la ORIL en una extensa moción de 26 páginas.

En la moción la ORIL cuestiona la veracidad de los señalamientos de Suiza Dairy sobre que la entidad reguladora le ha dado un trato discriminatorio y arbitrario, según alega su demanda, y levanta como interrogante fundamental por qué la empresa no acudió al tribunal en busca de un remedio.

“Si las cosas fueran tan malas como pinta Suiza en su nueva moción de desacato, y el demandado es tan discriminatorio, tan arbitrario y tan caprichoso como para causarle pérdidas por $168 millones, ¿por qué no acudió a la corte antes de la fecha de vencimiento de la sentencia para hacer valer judicialmente sus derechos y detener la proverbial hemorragia (financiera)? Si Suiza ha sido tan exitoso contra el demandado en el tribunal local, ¿por qué no solicitó la revisión judicial del precio?  Y ¿porque no impugnó las órdenes que, a su juicio, violan el acuerdo en los mismos tribunales que exige el cumplimiento de la ley?”, cuestionó la entidad reguladora.

Pide vista probatoria

Indicó que la calidad de los productos de Suiza Dairy se ha deteriorado y que la compensación de $168 millones obedece a una artimaña de la empresa para aliviar su difícil situación económica.

“Las ventas de Suiza han disminuido y la calidad de Suiza se ha desplomado, hasta tal punto que el administrador (de la ORIL) tuvo que modificar un reglamento para darle una fecha de vencimiento diferente al producto de Suiza para que la empresa pudiera lidiar con las devoluciones por producto estropeado. Suiza ahora busca litigar a su manera a una mejor situación financiera solicitando que el Tribunal Federal le conceda sumariamente $168 millones en daños cuando había apilado la baraja a su favor cuando redactó el Reglamento 12,” argumentó.

Finalmente, la ORIL y González Beiró le advirtieron al Tribunal Federal que no debe emitir una determinación sumaria por desacato en su contra, si prevalece la posición de Suiza Dairy sobre que el Tribunal tiene competencia para decidir la controversia. 

“Más bien se debería programar una audiencia probatoria”, recomendó la entidad reguladora.

Incluso, la ORIL argumentó que, si se logra probar que cometió errores al estimar los costos admisibles de las plantas procesadoras, tales errores no constituyen un comportamiento punible que requiera una sanción como el desacato.

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La temporada de huracanes y su póliza de seguros 

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Por Jaime González Portilla

Presidente de Antilles Insurance Company


Es de suma importancia que usted revise su póliza de seguros ahora que estamos en plena temporada de huracanes y se comunique con su agente o corredor de seguros para que lo asesore en caso de que necesite aumentar los límites de seguros de su póliza o deba adquirir un seguro adicional como lo puede ser el seguro de inundación.

Recuerde que su póliza tradicional de seguros de propiedad residencial no cubre el peligro de inundación.   

Si usted es dueño de una residencia y tiene un préstamo hipotecario sepa que usted se puede comunicar con su banco y puede solicitar que le envíen la tasación de su propiedad y copia de su póliza de seguros.

Una vez usted obtenga la información verifique el año en la cual se tasó su propiedad, cuál es el valor de reemplazo de la propiedad y compárelo con el límite de su póliza de seguros para conocer si está asegurada adecuadamente.

Recuerde que si la tasación de su propiedad tiene más de 3 años ya usted debe saber que el tema inflacionario aumentó significativamente los costos de materiales y de labor de construcción, por lo debe aumentar la cantidad o el límite de su póliza de seguros. 

Le recomiendo que asesore con su agente o corredor de seguros para que le oriente y recuerde que en caso de un huracán, terremoto o fuego usted podría no recibir el pago que se merece para reparar su propiedad si su residencia NO está asegurada por el valor de reemplazo.

Por ejemplo, si el valor de reemplazo actual de su residencia es de $300,000 y el límite de seguros de su póliza es de solo $150,000, la aseguradora le puede imponer un 50% de penalidad en el pago de su reclamación ($150,000 divido entre $300,000 = 50%).

Si los daños a su propiedad ascienden a $50,000, usted solo recibe $25,000 sin considerar el deducible que le corresponde al asegurado.

En caso de una pérdida total a su residencia usted no cobraría más de $150,000, siendo este el límite de su póliza de seguros.

Un ingeniero estructural también le puede asistir a usted a determinar cuál es el valor de reemplazo actual de su propiedad.  

Recuerde siempre guardar evidencia como recibos de facturas y tomar fotos de toda su propiedad inmueble y mueble antes de que ocurra un huracán, terremoto o fuego.

En caso de una reclamación reporte sus pérdidas a su agente o corredor de seguros lo antes posible y si los daños son sustanciales, contrate los servicios de un ingeniero para que lo asista en estimar el valor de los daños y poder evidenciar esos daños ante su aseguradora.

Tome todas las medidas necesarias para salvaguardar su propiedad después del evento o pérdida y preséntele la evidencia a su aseguradora de los gastos en que incurrió para que los tome en consideración y se los reembolse junto con el pago de su reclamación.          

 Finalmente, recuerde que la carga de la prueba («burden of proof») es suya y quien tiene que presentar el reclamo, probar el daño a su propiedad es usted y no la aseguradora.

Asegúrese que su aseguradora tenga una clasificación mínima de A (menos) de la agencia clasificadora AM Best e indague con su agente o corredor de seguros sobre cuál fue la calidad de servicio que le ofreció su aseguradora a sus clientes durante el paso del Huracán María, Fiona y los terremotos del 2020. 

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En la cuerda floja la reapertura del programa de Neurocirugía del RCM

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Por Miguel Díaz Román

El objetivo de Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR) de lograr para el 1 de julio de 2025 la reapertura del programa de residencia en neurocirugía se encuentra en la cuerda floja debido a que los responsables de culminar el proceso no han podido presentar toda la documentación requerida por la entidad acreditadora.

De acuerdo con fuentes de SN, la entidad acreditadora, conocida como el Consejo Acreditador de Educación Médica Graduada (ACGME), pautó para el próximo 31 de julio como la fecha límite para que el RCM entregue todo un cúmulo de documentación referente a la acreditación que aún no ha entregado.

La fuente sostuvo que el comité evaluador de ACGME se reunirá el próximo 29 de agosto para evaluar aquellas solicitudes que han logrado presentar toda la documentación y la información requerida por ACGME.

Según la fuente, aun el RCM no ha presentado toda la información requerida y es posible que no la pueda presentar para el próximo 31 de julio.

La documentación requerida por ACGME, según indicó una fuente, está relacionada con una serie de certificaciones de personal médico especializado, personal especializado de enfermería y sobre la existencia de infraestructuras médicas y equipo para garantizar atención y servicios relacionados con la neurocirugía.

La fuente indicó que la citada reunión del 29 de agosto es “sólo para atender solicitudes de las entidades o recintos que pretenden comenzar en 2025”.

La fuente sostuvo que “aún la reapertura del programa de residencia en neurocirugía depende de los trabajos de ese comité y de la supervisión directa que hagan para confirmar si es cierto o no las afirmaciones que ha hecho el RCM sobre infraestructuras y de personal especializado”.

El incumplimiento con los requisitos establecidos por la ACGME podría causar que el programa de residencia en neurocirugía no comience el 1 de julio de 2025, sino que deberá esperar un año adicional.

De hecho, el programa podría comenzar el 1 de julio de 2026 si finalmente el RCM logra cumplir con la documentación requerida por ACGME.

El objetivo del programa de residencia en neurocirugía es educar a los estudiantes de medicina en esa compleja especialidad, lo que requiere un continuo adiestramiento supervisado por médicos neurocirujanos que se extiende por siete años, lo que implica que, si el programa de residencia en neurocirugía logra cumplir con los requisitos de ACGME en 2026, el primer egresado del programa podría surgir en 2033 o en 2034.

La incapacidad del RCM para cumplir con los requisitos establecidos por la ACGME acontece a pesar de que las gestiones de cumplimiento habían recibido una amplia difusión en los medios de comunicación.

Incluso, fuentes de SN indicaron que las gestiones de cumplimiento son responsabilidad de un comité que es dirigido por el doctor Jorge Lastra, quien ha sido identificado como representante de la rectoría del RCM en el proceso de acreditación, y por el doctor Samuel Estronza, quien es el director del Programa de Residencia en Neurocirugía del RCM.

El fracaso de RCM en cumplir con los requisitos de ACGME ha ocurrido a pesar de que la iniciativa había recibido asistencia directa desde la Fortaleza.

De acuerdo con la fuente, el retorno de la acreditación para el programa de neurocirugía se convirtió en una prioridad para la administración de Pedro Pierluisi.

No obstante, no está claro que falló en el comité que, a pesar de la asistencia y apoyo de la Fortaleza, no pudo cumplir con todas las exigencias de la ACGME.

El doctor Lastra no respondió a las llamadas de SN. Tampoco respondió la rectora del RCM, doctora Myrna Quiñones.

La doctora Rosa Meléndez Cartagena, directora de comunicaciones de la oficina del presidente de la UPR, respondió a un mensaje enviado por SN el pasado lunes, en el que se solicitó información sobre el alegado incumplimiento con los requerimientos de ACGME.

“Tan pronto tengamos la contestación a su solicitud se la haremos llegar”, sostuvo Meléndez Cartagena el pasado lunes 8 de julio en un correo electrónico.

Pero el martes 9 de julio el diario El Nuevo Día publicó una entrevista con la doctora Myrna Quiñones, en la que ella alienta esperanzas sobre que finalmente se podrá reabrir el programa de neurocirugía.

En la entrevista Quiñones no ofreció detalles específicos sobre el estado en que se encuentran las gestiones de cumplimiento para el programa de neurocirugía ni ofreció una fecha para la esperada reapertura del programa.  

De hecho, el doctor Lastra y el doctor Estronza habían informado notables progresos en el programa con el fin de lograr el retorno de la acreditación. Entre estos adelantos se informó que 16 médicos especializados impartían clases en el programa, lo que representó un aumento de ocho médicos.

Además, se informó que, tras una inversión millonaria, se habían remodelado tres salas de cirugías con nuevas tecnologías y equipo. El número de camas disponibles fue aumentado y se lograron acuerdos para que estudiantes del RCM puedan hacer sus prácticas en el Manatí Medical Center y en los hospitales Menonita de Cayey y Caguas.

La ACGME tomó la decisión de retirar la acreditación del programa de residencia en neurocirugía en 2021 como resultado de una alarmante falta de equipo y personal médico que había lastrado el desempeño del programa mucho antes de 2019. La acreditación fue retirada oficialmente en julio de 2022.

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Puerto Rico con baja clasificación en estudio sobre el mercado de seguros

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Por Miguel Díaz Román

Puerto Rico registra un potencial de peso poblacional «medio bajo», lo que implica que no son muy prometedoras las oportunidades de que se registren incrementos sustanciales en la demanda de productos de seguros para promover el ahorro, para la protección de la propiedad, incluyendo los autos, y para los productos de seguros de salud, según un análisis demográfico y su impacto en la actividad aseguradora realizado por MAPFRE Economics.

Entre los países que ofrecen diversos tonos de oportunidades para la demanda de productos de seguros, Puerto Rico ocupa la posición 139, una posición muy baja en una terna de 179 países que representan el 98 % de la población mundial y que integran la tabla de clasificación global del Indicador de Potencial Asegurador por Impulso Demográfico (IPAID).

De acuerdo con el estudio, el IPAID tiene como objetivo evaluar la capacidad de crecimiento y desarrollo del mercado asegurador, según las oportunidades que surgen de los cambios demográficos y del estado de ingreso per cápita de la población en los países evaluados.

Según el estudio, en la medida que aumenta la población que se jubila o que crece la población que se acerca la edad del retiro se registra una alta demanda de productos y servicios relacionados con el campo de los seguros, principalmente en los productos de servicios de salud, en los productos para obtener provecho de las cuentas de ahorro de los asegurados a través de la inversión en vehículos financieros, y en productos para proteger la vivienda y los automóviles.

El estudio “Demografía: Un análisis de su impacto en la actividad aseguradora” es una herramienta útil para entender cómo la natalidad, la mortalidad, la esperanza de vida, los movimientos migratorios y su incidencia sobre la fuerza laboral, determinan las tendencias y patrones de comportamiento demográficos que más inciden en la demanda de productos de seguros.

Los resultados del estudio fueron difundidos ayer en una conferencia realizada en Madrid a través de internet en la que participaron Manuel Aguilera, director general de MAPFRE Economics, Ricardo González, director de Análisis, Estudios sectoriales y Regulación de MAPFRE Economics, y Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación MAPFRE.

Según indicaron los conferenciantes el mencionado IPAID se construye a partir de la capacidad de un país de demostrar una potencial demanda para los seguros de autos y de propiedad, para los seguros relacionados con la gestión del ahorro privado y los seguros de salud.

El IPAID considera en cada país el potencial de peso poblacional, el potencial de crecimiento demográfico – que observa las posibilidades de crecimiento poblacional en mayores de 24 años – y el potencial de ingreso per cápita y su posible crecimiento.

El peso de la población

Es importante señalar que, según indica el estudio, el peso poblacional representa la posibilidad de que la población de un país alcance un tamaño lo suficientemente numeroso y robusto como para permitir el aprovechamiento de las economías de escala, de los beneficios que genera tener una moneda común, del mayor alcance de las redes de distribución y de un campo regulatorio homogéneo y estable.

De acuerdo con el estudio, China, India y Estados Unidos son los países dominantes del IPAID en el ámbito global. El potencial de estos países de registrar una demanda de productos de seguros en relación con su estado demográfico (IPAID) es de 100 % para China; 99.4 % para India y 63.7 % para Estados Unidos.

Tanto en India como en China el factor que más contribuye para que pueden alcanzar esa posición es el incremento en el peso poblacional, a pesar de que ambos países registran moderadas tasas de ingreso per cápita y en sus perspectivas de crecimiento económico.

No obstante, el factor que más contribuye en Estados Unidos es el nivel de ingreso per cápita, las perspectivas de crecimiento en el gasto sanitario y el crecimiento satisfactorio que en las próximas dos décadas experimentará la población mayor de 24 años.

De hecho, el estudio revela que el crecimiento previsto en la población mayor de 24 años en los Estados Unidos será un factor determinante en la expansión del mercado de viviendas, en el desarrollo de los seguros para el hogar, en seguros de vida y en aquellos productos que ofrecen protección frente a los riesgos relacionados con el crédito hipotecario.

Puerto Rico con baja clasificación

En el ámbito europeo Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y España están entre las primeras 35 posiciones de los 179 países a los que se aplicó el IPAID.

Es evidente que Puerto Rico ocupa la posición 139 en la tabla de clasificación del IPAID como resultado de la poca estimación que el estudio le atribuye al peso poblacional, el cual obtuvo una clasificación de 0.1 %, que es considerada como un peso poblacional “medio bajo”.

Sin duda, esa clasificación es el resultado de las bajas tasas de natalidad, el incremento en las tasas de mortalidad y la tendencia migratoria hacia los Estados Unidos registrada en el país en los pasados años.

La clasificación “medio bajo” en peso poblacional también responde a la ampliación de la esperanza de vida que ha experimentado el país junto con el incremento notable de los retirados y de los sectores poblacionales que se acercan a la edad de la jubilación.

El potencial de Puerto Rico de registrar una demanda de productos de seguros en relación con su estado demográfico (IPAID) es de 4.5 %, una clasificación muy baja si se consideran las clasificaciones obtenidas por China, India y Estados Unidos.

Sin indicios de alza poblacional

Según el estudio, el potencial de crecimiento demográfico en la población mayor a 24 años en Puerto Rico es de apenas 9.2 %, uno de los más bajos entre los 179 países.

A la luz de los resultados el desempeño futuro de la economía del país podría enfrentar graves retos debido a que el crecimiento económico de un país necesita en gran medida de la vitalidad de la población mayor a 24 años, quienes inyectan vitalidad a la fuerza trabajadora y contribuyen sustancialmente a la estabilidad del gobierno por su alto consumo y el pago de contribuciones.  

Además, el estudio concluye que el índice de potencial para los seguros de autos y de propiedad es de 3.4 %; que el índice de potencial para los seguros de salud es de 2.7 % y para los seguros relacionados con el ahorro es 2.1 %.

En los países nórdicos está la clave

Sobre los resultados del estudio realizado por MAPFRE Economics, el presidente de MAPFRE Puerto Rico, Alexis Sánchez Géigel, indicó que “No podemos tapar el cielo con la mano. Tenemos que buscar la manera de que la población crezca o por lo menos que sea sostenible. Porque si no es así, el futuro económico de Puerto Rico se afectará. Tenemos una tasa de natalidad de 0.9, lo cual significa que estás por debajo de los que se necesita para reemplazar la población existente, que es una tasa de 2.1. El pasado año fue la primera vez que la tasa de mortalidad superó la tasa de natalidad, lo que indica que este problema se está agravando y no corrigiéndose y eso va a tener un efecto directo en la actividad económica”

 “¿Qué soluciones se pueden considerar? Los países de economías avanzadas que han podido crecer en población y que son muy pocos- porque la reducción en la población es un problema a nivel global- son países  que han podido elevar los niveles de calidad de vida. Esa calidad de vida ha sido el incentivo para que más personas migren a esos países, lo que ha ayudado a esos países a repoblarse. ¿Qué países de economías avanzadas han tenido un aumento en la población? Los países nórdicos. Y la razón principal para la migración es la calidad de vida, un buen sistema de salud, un buen sistema de educación y la baja criminalidad. Son asuntos que provocan que las familias jóvenes tengan más hijos o que personas decidan instalarse en esos países y busquen allí un mejor futuro. En otras palabras, Puerto Rico tiene que buscar eso. Tenemos que buscar mejorar la calidad de vida y reducir el costo de vida para que las familias jóvenes tengan más hijos y aumente la población, Si no lo hacemos la tendencia continuará y nos iremos despoblando”, sostuvo Sánchez Géigel.

Haití y República Dominicana en la delantera

Otra razón para que sea motivo de preocupación la posición atribuida a Puerto Rico en la tabla de clasificación del IPAID es que un país como Haití, con graves problemas económicos y políticos, ocupa la posición 116; Venezuela, que también enfrenta retos económicos y políticos, ocupa la posición 114.

Costa Rica, un país que actualmente compite con Puerto Rico en la atracción de inversión extranjera, especialmente de empresas estadounidenses que abandonan la economía de China, ocupa la posición 115.

De hecho, la República Dominicana, que también compite con Puerto Rico en la atracción de empresas estadounidenses que abandonan China, ocupa la posición 80 en la tabla de clasificación. El IPAID que el estudio le atribuye a ese país es de 11.1 %. Además, la clasificación del peso poblacional de la República Dominicana es de 0.8 % mientras que el potencial de crecimiento demográfico en la población mayor a 24 años es de 34.9 %.

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INFORME SEMANAL-7 DE JULIO DE 2024

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Esta semana en Informe Semanal abordamos detalles de la controversia entre Suiza Dairy y la Oficina para la Reglamentación de la Industria Lechera.

El ex secretario de Agricultura, Carlos Flores Ortega, aborda el asunto en tres etapas que nos permiten entender el problema en toda su extensión.

El economista José Alameda nos hablará de los señalamientos del director ejecutivo de la AEE, Josue Colón, sobre los gastos excesivos de Luma en salarios y en publicidad. También tocará el tema del alza en el salario mínimo y sobre el repunte que ha experimentado el sector del Turismo tras la pandemia.

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¿Qué pasó con la industria lechera?

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Por Carlos A Flores Ortega

Según nos relata el coleccionista José F. Molina Fernández en su libro titulado La Industria Lechera en Puerto Rico, la industria ganadera se inició en el año 1510 con la primera importación de ganado vacuno y caballar realizada por Don Juan Ponce de León, el primer gobernador de la Isla.

Los primeros animales vinieron de España a través de otras de sus posesiones coloniales en el Caribe, lo cual en principio no cumplía con las expectativas ya que la calidad del ganado se veía seriamente afectada por nuestro clima.

Al igual que otras actividades agrícolas, la ganadería no tuvo un crecimiento inicial ya que el auge y la protección que mantenía la corona española para la producción de caña de azúcar limitaban el uso de terreno para pastoreo de animales y a la pobre calidad de la leche que se producía.

No fue sino hasta la primera década del Siglo 20 que luego del cambio de soberanía se comienza la importación de ganado de los Estados Unidos de Norteamérica adaptados a climas templados principalmente razas Holstein-Friesian, Jersey, Guernsey, Shorthorn y Ayrshire.

Desde sus comienzos, las vacas eran ordeñadas a mano y la leche se recogía en todo tipo de envase. Hay muchas historias, principalmente en los campos, donde los ganaderos llevaban las vacas por la calle y las ordeñaban frente a las casas de los consumidores porque aún no existían los puestos de leche. Ya para el 1926 había en San Juan 74 puestos de leche donde el consumidor llevaba el candungo o garrafa de metal y el dinero para que le sirvieran la leche deseada.

También se inició la entrega de leche a domicilio dando un depósito por la botella vacía al momento de la compra de una llena. La pasteurización de la leche comenzó para 1927, con la Porto Rico Dairy en Santurce y en el 1935 ya operaban cinco plantas pasteurizadoras en la Isla.

A medida que las ventas crecían la distribución de leche a domicilio fue liderada por Don Jaime Fonalledas en carros de caballo o en bicicleta como lo hizo Don Héctor Nevares. Según va creciendo la demanda por la leche comienzan a surgir problemas con su distribución y calidad.

Por ser un producto muy perecedero y delicado requería de una distribución rápida ante la falta de procesos y refrigeración. No existían las reglas que tenemos hoy día sino más bien la leche llegaba en tarros desde el campo a la ciudad, en ferrocarril, por camión o por carros muchas veces expuesta al calor y a los rayos del Sol.

Las botellas que se entregaban a domicilio quedaban expuestas fuera de la casa lo cual presentaba otros problemas de calidad, salubridad y de robo por los amigos de lo ajeno.

El subcomisionado de Agricultura, Dr. Jaime Bagué, reportó una reducción de la producción de leche por vaca de ocho litros en el 1882, a tres litros en el 1926, lo cual ponía de nuevo la industria en una situación crítica. Entre julio de 1946 y septiembre de 1947 se dieron de baja como negocios públicos en el Departamento de Salud un total de 451 puestos de leche, plantas de envase y vaquerías.

En marzo de 1947 había en la Isla 215 vaquerías de primera clase y 752 de segunda clase. En esa época la leche fresca costaba 19 centavos si era cruda y 22 centavos si era pasteurizada. La producción total de leche era de 240,000 litros diarios y para el 1947 ya existían nueve plantas pasteurizadoras; siete en San Juan, una en Central Aguirre de Salinas y otra en Mayagüez.

Con la ayuda de iniciativas de la esposa del entonces gobernador Tugwell, se estableció en 1944 un programa subsidiado con aportación del sector privado para la creación de un programa de alimentación gratuita de leche para niños y madres. Esta iniciativa años después pudo ser el modelo de lo que luego se convirtió en el Programa de Comedores Escolares del Departamento de Instrucción Pública de aquella época.

Ya para el 1944 se comienza la instalación de máquinas ordeñadoras en las vaquerías, lo cual eliminó el ordeño a mano, acortaba el tiempo de ordeño y mejoraba la higiene del producto.

En mayo de 1956, el Senado de Puerto Rico aprobó la resolución 77, con el propósito de realizar un estudio sobre la producción, elaboración y distribución de leche en Puerto Rico.

 Con los resultados del estudio que estuvo a cargo de Eleuterio Vega, director de la Oficina de Gerencia Administrativa (equivalente hoy a OGP), la legislatura preparó un proyecto de Ley para crear una organización que reglamentara la Industria la cual tenía muchos problemas.

 Entre los principales problemas se destacaba la mala relación entre productores y elaboradores, los cuales utilizaban a conveniencia la escasez o abundancia cíclica de la producción de leche. En época de escasez, los ganaderos ponían sus condiciones para vender la leche; mientras que, en época de abundancia, los elaboradores ponían sus condiciones para comprar la leche.

 Los problemas llegaron a un nivel de agresividad y violencia tal que se reportaban robo de camiones y botaban la leche entre elaboradores competidores, piratería en las rutas de venta, destrucción de botellas y propiedad, entre otras estrategias depredadoras.

La competencia entre plantas era ruinosa ya que con tal de vender leche y desplazar a la competencia vendían la leche por debajo del costo de producción. Los productores nunca tenían acceso a la información con la cual se computaba su pago y nunca sabían la cantidad de excedente.

Tampoco existía un precio uniforme por la leche y menos un precio mínimo a la leche fluida o a los excedentes. La situación era tal que ellos mismos, productores y elaboradores pidieron que se reglamentara la Industria Lechera y que el gobernador Luis Muñoz Marín interviniera en el asunto.

Como resultado de la crítica situación de la Industria Lechera, el 28 de junio de 1956 se aprobó la Ley 106, más tarde derogada por la Ley 34, creando la Oficina de Reglamentación de la Industria Lechera (ORIL) y la creación de un Fondo para Fomento de la Industria Lechera (FFIL). El Licdo. Marcos Rigau, ayudante del gobernador Muñoz Marín, llamó al Dr. Eleuterio Vega para notificarle que el gobernador lo había nombrado administrador de la ORIL.

A esta solicitud el Dr. Vega le contesta que no debía aceptar el cargo ya que no era conocedor de la industria. El mensaje en respuesta del gobernador fue que eso era lo que quería precisamente el gobernador, alguien que no supiera nada para que no trajera ideas y prejuicios viejos a la nueva oficina.

Además, sí estaba capacitado porque la redacción del proyecto de ley y el estudio estuvo a su cargo. Durante esos primeros años, acompañaron al Dr. Vega en su encomienda de organizar la industria Don Oreste Ramos, padre, presidente de la Asociación de Agricultores, Don Rafael Nevares, de Suiza Dairy y Don Manuel González Quiñones, presidente de la Asociación de Productores de Leche.

Con el fin de procesar los excedentes de leche, en esa misma década de los 50, un grupo de productores y elaboradores del área metropolitana establecieron una empresa que se conoció como “Fábrica de Productos Lácteos”. Esta empresa fue un fracaso económico y fue posteriormente adquirida por el FFIL, para canalizar los excedentes de leche y así cumplir con uno de los objetivos establecidos en el Reglamento 1 de la nueva ley.

Dicha planta se conoció más adelante como Industria Lechera de Puerto Rico, Inc. (INDULAC), la cual operaba como una corporación privada y su misión principal era recibir para procesar todos los excedentes de leche generados en la industria lechera local.

La industria lechera comenzó a tomar un nuevo giro y para 1961 operaban 14 plantas elaboradoras. Un nuevo tropiezo se experimentó cuando en el 1967, el FDA determinó que la leche producida en Puerto Rico no cumplía con los requisitos de “Grado A” por lo que no podía distribuirse leche a ninguna instalación militar, instalaciones federales o líneas aéreas.

A principios de la década del 70 paulatinamente se va eliminando la venta de leche a domicilio que tanto auge tuvo en la década de los 40. Desde 1979 a 1985 la industria vuelve a pasar por una época muy difícil con el cierre de 6 plantas elaboradoras y 137 vaquerías como resultado de la baja calidad de la leche.

No fue hasta que, en junio de 1978 bajo la Gobernación de Carlos Romero Barceló, el Secretario de Agricultura Agro. Heriberto Martinez le encomendó al Administrador de ORIL, Dr. Luis Talavera la creación de un Programa de Calidad de Leche en el cual se contrataron 12 agrónomos para cubrir toda la Isla con el fin de atender el principal problema de la industria.

El Reglamento 1 fue enmendado en 1984 para que la ORIL estableciera una forma universal de liquidación de leche y crear un Fondo de Estabilización de Precio. La fórmula original establecida en 1984 garantizaba al productor un precio fijo de $.49 de su cuota y $.17 por cuartillo de leche producido en exceso de su cuota.

Los elaboradores a su vez pagaban su leche al precio reglamentario de $.52875 por cuartillo y $.205 por cuartillo en excedente. La diferencia entre el precio que recibían los productores y la que pagaban los elaboradores la asumió el Fondo de Estabilización de Precios, el cual mantenía la garantía de precios y a la vez un abasto de leche a todos los niveles.

En 1985 el secretario de Agricultura, Antonio González Chapel, nombró al agrónomo Luis Fullana como administrador de la ORIL, y la industria continúa levantándose a ritmo acelerado y con buena organización. Se creó el Fondo de estabilización de precios y la integración del Servicio de Extensión Agrícola al Programa de Calidad de Leche, lo que logró un aumento en la calidad y estabilidad económica de la industria.

Esto facilitó la implantación del Reglamento 5, para la producción de leche de alta calidad. Este programa contaba con inspectores de campo que eran agrónomos, y un laboratorio de análisis de leche que suplementaba la función del laboratorio de calidad de leche del Departamento de Salud, que tiene la responsabilidad de asegurar el cumplimiento con los parámetros federales del USDA para “Grado A” y la reglamentación que se exige a todos los estados y territorios.

Todos estos esfuerzos lograron que en el año 1991 el gobierno federal certificara como “Grado A” la leche producida en la Isla, permitiendo vender leche fresca en los comedores escolares, líneas aéreas y bases militares. Esto además mejoró mucho la imagen de la industria ante el consumidor.

Ese mismo año el gobernador Rafael Hernández Colón hacía entrega de las primeras neveras para los comedores escolares en las escuelas públicas, logrando no solo aumentar las ventas de leche, sino también capturar el paladar de los niños por el rico sabor de la leche fría.

Esos niños luego se convertirían en consumidores de por vida de este producto alimenticio. Aproximadamente durante los diez años siguientes, la industria mostró crecimiento y estabilidad, pero también comenzaba a acumular otra serie de problemas que se convertirían en su talón de Aquiles en el futuro.

Un programa de gobierno que benefició grandemente a los ganaderos fue el de Incentivos por Inversión, creado durante la administración del gobernador Pedro Rosselló y el secretario de Agricultura Neftalí Soto, el cual fue ampliamente utilizado por el sector ganadero para solidificar sus operaciones y recuperarse de los daños causados por el Huracán Georges en 1998.

Además, de los programas de calidad de leche, incentivos por producción y programa de inversiones, existía una organización balanceada a través de la junta administrativa del FFIL, presidida por el administrador de la ORIL, que permitía una estabilidad en la industria. En el año 2000 se aprobó la Ley Núm. 301 mejor conocida como “Ley del Registro de Transacciones de Cuotas de Producción de la Industria Lechera”, a fin de crear un registro de cuotas de producción de los productores de leche de Puerto Rico en la ORIL y así regular de manera uniforme todas las transacciones relacionadas con las cuotas de producción de leche.

Estas cuotas se habían convertido en un bien mueble de extraordinario valor que le permitía a los productores obtener crédito y otros beneficios financieros en la banca privada y en las instituciones financieras agrícolas. Poco a poco la Industria Lechera vuelve a caer en una situación de crisis.

En los años 60 existían un promedio de 2 cuerdas por vaca disponibles para pastoreo. Esto fue reduciéndose por el aumento del ganado y en el año 2011 ya se estimó en menos de una cuerda (0.77) por vaca. Para el año 2018 el estimado fue de media cuerda por vaca (0.53), lo que ha obligado al ganadero a suplementar la dieta del ganado con alimento, lo que elevó los costos de producción.

Para el año 2000 había en operación unas 375 vaquerías con licencia y se producía unos 3.5 millones de cuartillos de leche que retenían las dos plantas que quedaban, Tres Monjitas y Suiza Dairy. Los excedentes se dirigían a la planta de balance INDULAC que operaba parte del año para asegurar espacio para la época de sobreabundancia de leche y así mantener estabilidad en los precios al ganadero.

Los precios al consumidor comenzaron a subir y de $0.88/ctllo ya había alcanzado $1.62/ctllo de leche fresca en el 2017. Debido a la accesibilidad de crédito, muchos ganaderos adquirieron deudas mayores a la capacidad del negocio. Para lidiar con la situación, muchos vendieron sus cuotas mientras operaban con deficiencias al no poder renovar las vacas viejas y realizar mejoras a las fincas.

Hay una realidad, la producción de leche por vaca en Estados Unidos promedia unos 35 cuartillos diarios por las condiciones de clima fresco y la genética de las vacas adaptadas al frío. Esta misma genética que se ha importado a Puerto Rico en promedio produce 14 cuartillos de leche diarios debido al extremo calor y humedad que sufren los animales en el trópico.

Una nueva época de crisis se avecinaba cuando el secretario de Agricultura, Fernando Toledo, reconocido por sus posturas en la Asociación de Agricultores en contra de los elaboradores de leche, en el año 2002 impulsó la aprobación de la Ley 278, que enmendó la ley 34 de 11 de junio de 1957, a fin de reestructurar la junta administrativa del FFIL y eliminar la aportación económica de los elaboradores a dicho fondo.

Por los pasados 45 años, los creadores de la Ley 34 habían mantenido muy claro que la colaboración entre los productores y los elaboradores era necesaria para la estabilidad de la industria. Los productores y los elaboradores elegían a cuatro miembros, dos productores y dos

elaboradores, respectivamente. De esa manera la junta administrativa del FFIL mantenía un justo balance para la toma de decisiones.

Con los cambios impulsados por Toledo se redujo de cuatro miembros a un miembro por elaborador de leche hasta un máximo de dos miembros; mientras que se añadieron dos miembros que serán ciudadanos particulares seleccionados por el secretario de Agricultura.

Además, se aumentó de cuatro a cinco los miembros que representan al sector de los productores. Obviamente, con la aprobación de una mayoría de productores en la junta administrativa se permitió la toma por asalto de la dirección del organismo y la toma de decisiones parcializadas para beneficiar a ese sector.

Esas decisiones provocaron las demandas judiciales de los elaboradores en el tribunal federal, con el fin de hacer valer sus derechos y reclamar sus pérdidas. Eran muchos los reclamos de los elaboradores entre los que destacaban errores en la estimación de costos de elaboración para la fijación de precios, competencia desleal de INDULAC al adquirir leche a menor precio de los ganaderos para elaborar leche UHT y competir con las dos plantas elaboradoras.

Así las cosas, en el año 2013, el juez federal Daniel Domínguez ratificó un acuerdo al que llegaron las plantas procesadoras Vaquería Tres Monjitas y Suiza Dairy con el gobernador Alejandro García Padilla y la secretaria de Agricultura, Myrna Comas. El acuerdo puso punto final al pleito iniciado en el 2004 a consecuencia de los cambios en el FFIL, donde los elaboradores no podían resolver sus problemas debido a que constituían una minoría en la junta administrativa.

El pacto también eliminó la posibilidad de un nuevo aumento en el precio de la leche, que estaba programado para entrar en vigor ese año, y lo pospuso para el próximo cuatrienio. Esto ocasionó la renuncia del administrador de la ORIL, José Pantojas, quien no estuvo de acuerdo con lo acordado. En ese momento hubo una gran controversia porque se cuestionó la capacidad del gobierno para cumplir con la responsabilidad económica que contrajo con las plantas procesadoras por conducto del acuerdo.

El acuerdo contempló pasar $58.8 millones del Fondo General al Fondo Especial para Eficiencia de la Industria Lechera con el fin de pasarlo a las plantas de Tres Monjitas y Suiza para remodelar las instalaciones físicas.

Además, anualmente se pagarían $15 millones por los próximos tres años. Se dispuso que los ganaderos recibirán $8 millones para comprar alimento y que ganarían al menos 80 centavos por litro de leche, aunque ya con este acuerdo estaban perdiendo 14 centavos por cuartillo. La realidad es que nada de esto ocurrió y estas deudas todavía están pendientes y saldrán del bolsillo del ciudadano tome o no tome leche de Puerto Rico.

Para empeorar la situación, el 9 de febrero de 2006 se incorporó en Puerto Rico la Cooperativa de Productores de Leche de Puerto Rico, (COOPLE), quienes asumieron el control de INDULAC, tras firmar un acuerdo con ese objetivo en febrero de 2016.

Esta movida atropellada y unilateral de un grupo de ganaderos para convertir a INDULAC en otra planta que compitiera con las dos plantas elaboradoras existentes, generó mucha polémica y la oposición del sector elaborador y del gobierno.

Una vez más retrocedimos a la década de los 50, cuando el sector productor y elaborador imponían su fuerza cada uno tratando de dominar al otro. El administrador de la ORIL, Carlos Aponte Rivera, había emitido una orden de paralización de estos acuerdos ya que había violaciones a las funciones fiduciarias entre las Juntas del FFIL, COOPLE e INDULAC. 

El funcionario también planteó que no existía un estudio de valorización que precisara el costo de INDULAC y COOPLE carecía de capacidad económica para esa adquisición.

En el 2017, después de varios intentos de paralización y estrategias legales en contra del gobierno y las elaboradoras, COOPLE “adquirió” el control de INDULAC, lo que implicó que la planta procesadora abandonó su función como planta de balance de la industria lechera.

Esta transacción ha ocasionado más división en la industria, pues, además, de las disputas entre productores y elaboradores, también existen diferencias entre productores que son parte de COOPLE y otros que no quieren asociarse a la cooperativa.

En septiembre de 2017 la naturaleza se encarga de crear nuevos problemas a los ya existentes, pero también surgió la oportunidad de reconstrucción y modernización de muchas vaquerías que fueron seriamente afectadas con los huracanes Irma y María. La primera industria agrícola en beneficiarse de fondos federales fue la industria lechera para el alimento de animales y luego para la reconstrucción de facilidades.

La recuperación fue bastante rápida, pero el problema de consumo del producto se agravó con una marcada reducción poblacional, el cierre de las escuelas públicas y cambios en las preferencias del consumidor por otros productos similares. Es durante esta época que el administrador de ORIL, Jorge Campos, cambia el sistema de liquidación de leche de cuatro niveles a dos niveles.

La decisión de Campos, que fue contraria a lo ordenado por el secretario de Agricultura, Carlos Flores Ortega, implicó que los ganaderos obtendrían una mejor remuneración si producían más leche, lo que, sin duda alguna, ha representado otro grave problema, debido a que, desde la década de 90, el consumo de leche venía reduciéndose.

Después de los huracanes, la industria lechera se benefició de una extraordinaria inyección de fondos federales y estatales para mantener con vida sus animales y recuperación de sus facilidades. Se invirtieron millones de dólares en el programa de inversiones de ADEA y préstamos del FIDA para compra de novillas, se realizó una inversión millonaria en placas solares en más de 50 vaquerías y la creación de un programa de mejoramiento genético de vacas pelonas adaptadas al trópico en la Estación Experimental Agrícola. 

Se logró inaugurar la primera vaquería robótica para bajar costos de operación y dejar tres más aprobadas. Se mantuvo íntegra la garantía del subsidio al precio después del acuerdo de García Padilla y las elaboradoras y se garantizó el pago de los 22 centavos de incentivo de producción por cuartillo de leche al productor.

Además, se creó un acuerdo con Veterinaria Federal para administrar vacunas contra la garrapata en toda la Isla. Durante el periodo de la pandemia del COVID- 19, de nuevo la industria lechera se beneficia de ayudas millonarias con fondos federales principalmente por la interrupción de negocios y perdida de leche tras el cierre de puntos de venta.

Donde estamos hoy es el resultado de las malas decisiones y la falta de integración entre componentes de una misma industria. Con un total de 230 vaquerías en operación, con cuotas de más de 3 millones de cuartillo al año (no todos producen el máximo de su cuota), donde se producen 230 millones de cuartillos de leche y las plantas retienen para venta de leche fresca tan solo 140 millones de cuartillos.

Con un excedente de más de 90 millones de cuartillos de los cuales INDULAC solo puede elaborar unos 20 a 22 millones de cuartillos (para leche UHT y queso) y lo demás botarlo en las fincas porque no tiene uso. Con dos plantas elaboradoras que apenas están entregando leche a los establecimientos y han tenido serias dificultades desde energéticas después de los huracanes y ahora por efectos del COVID-19.

Con una ORIL que no ha sido eficiente en implantar los estudios de costos y fijación de precios que dicta la ley y los reglamentos que administra para los ganaderos desde el 2012. Con una gran cantidad de ganaderos acogiéndose al capítulo 12 de la Ley de Quiebras Federal, por no poder con sus responsabilidades económicas y las exigencias de la ORIL, que los obliga a incurrir en más gastos para mejorar la ya buena calidad de la leche.

Con la retórica de cuentos de camino apostando en que la producción de subproductos lácteos será la solución y no se ha invertido ni un centavo en lograrlo por años. Con estrategias de exportación de leche a la República Dominicana, donde los productores de ese país ya denuncian prácticas de “dumping”, porque la leche producida en Puerto Rico se vende allá por debajo de su costo de producción.

Donde se decide regalar la leche de excedente al Banco de Alimentos, sabiendo que esa estrategia reducirá la compra de leche en góndola. Donde la ORIL administra con presuntas prácticas de ilegalidad sus reglamentos y hasta interfiere con ganaderos cobijados bajo la ley de quiebras para protección de sus bienes, y donde ha intentado despojarlos de sus cuotas.

Sin duda alguna hemos retrocedido sesenta y seis años y parece que estamos repitiendo la historia. Y todavía se preguntan ¿qué pasó con la Industria Lechera?

 A continuación presento una serie de recomendaciones a la Asamblea Legislativa:

 1. Enmendar la Ley 34 y reponer el justo balance de miembros del FFIL como estuvo desde su comienzo la Ley.

2. Realizar una auditoría forense a Indulac y Coople para conocer los detalles de presuntos negocios con la República Dominicana y el manejo de acciones entre estos a espaldas de los ganaderos.

 3. Reestablecer el método de liquidación que se establece en la Ley de Multiniveles y que así cada ganadero decida cuánta leche debe producir evitando el exceso de producción.

 4. Revisar los reglamentos de la ORIL que le otorgan poderes cuasi judiciales y los cuales interfieren con la LPAU y la Ley de Procedimientos Uniformes en el Gobierno. Esta oficina debe tener funciones normativas y no punitivas. Para eso están los tribunales. En sus reglamentos el Administrador puede suspender el recogido de leche, suspender licencias y poner multas con sólo alegar “presuntas violaciones” sin conceder un proceso justo al ganadero.

 5. Ordenar a la ORIL el cumplimiento del Reglamento 12 y realizar cada cuatro años un estudio exhaustivo para fijar los precios de la leche a todos los niveles.

 6. Mudar la ORIL de su actual sede en Indulac a las Oficinas del Departamento de Agricultura, donde están todas las oficinas de reglamentación de agricultura.

 7. Revisar los descuentos reglamentarios y otros descuentos para creación de fondos y programas de calidad que no son necesarios y exceden la reglamentación Federal del PMO en detrimento de los ganaderos.

 8. Continuar con los programas de vacunación contra la garrapata, programa de inversión en placas solares, vaquerías robóticas, programa de préstamos a través de FIDA para adquisición de novillas de reemplazo y transferencia de razas tradicionales a razas de vacas pelonas adaptadas al trópico para bajar costos de producción y mejorar el rendimiento de la operación.

 9. Ordenar a Indulac el desarrollo de nuevos productos lácteos como dicta en la Ley su función de ser, para procesar los excedentes y el mejor pago al ganadero.

 10. Promover la venta de leche en vaquería a los queseros artesanales fomentando más ventas y la generación de nuevos productos y empleos.

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Juez emite interdicto contra CGT y amenaza con arrestos

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Por Miguel Díaz Román

El juez Anthony Cuevas Ramos, del Tribunal Superior de San Juan, emitió hoy una orden de interdicto permanente contra la Central General de Trabajadores (CGT) para que desistan de interferir en el libre acceso vehicular o de personas a las instalaciones de la empresa Suiza Dairy en San Juan y en cualquiera de sus facilidades.

El documento advierte que el incumplimiento de la orden “será causa suficiente para ordenar su arresto e ingreso inmediato a la cárcel por desacato criminal”.

Los trabajadores de Suiza Dairy, que son representados por la CGT, se mantienen apostados en los portones de la empresa y no permiten el ingreso de vehículos y de personas al interior de la planta desde que comenzó el conflicto huelgario por el rechazo de la empresa a aumentar la aportación al plan médico de 160 empleados.

La orden de interdicto emitida por Cuevas Ramos cobija al presidente de CGT, José Adrián López, sus miembros y oficiales, incluyendo al también líder sindical Scott Barbés, “o a cualquiera de sus oficiales, agentes, sirvientes, empleados y abogados o abogadas y aquellas personas que actúen de acuerdo o participen activamente” en la protesta.

“Se advierte que el incumplimiento con esta orden será causa suficiente para ordenar su arresto e ingreso inmediato a la cárcel por desacato criminal. Aclaramos que la orden aquí emitida se limita a lo relacionado a los accesos vehiculares y peatonales de las facilidades de Suiza Dairy Corp. No puede interpretarse como una prohibición al derecho a la huelga y las expresiones pacíficas que los demandados deseen llevar a cabo”, indica el documento.

La orden del juez Cuevas Ramos acontece en momentos cuando ha surgido información que los trabajadores de la CGT también se encuentran apostados a los portones de la planta Vida en Aguadilla, lo que ha causado que los camiones de recogido leche para esa planta sean transferidos a la planta Tres Monjitas en San Juan.

El pasado domingo 30 de junio se detectó un fuerte olor a amoniaco en la planta de San Juan de Suiza Dairy, tras lo cual la empresa se comunicó con los servicios de emergencia del gobierno.

No obstante, los trabajadores en protesta no permitieron el ingreso de los vehículos de los servicios de emergencia. Solo permitieron, según indicó un comunicado de prensa emitido por la empresa, que ingresara caminando el personal de emergencias escoltados por uno de los huelguistas que, alegadamente, trabajaba como técnico de refrigeración.

La pasada semana el juez Ramos Cuevas ordenó que el director de ingeniería y mantenimiento de la empresa, Héctor Rafael Betancourt Muñoz, visitara la planta acompañado de cinco alguaciles del Tribunal de Primera Instancia de San Juan. 

En una declaración jurada Betancourt Muñoz reveló que la planta de San Juan se encuentra en pésimo estado con material descompuesto en el área de pasteurización y una fuerte presencia de moscas y de malos olores, debido a que los empleados que supervisan los equipos no han podido entrar a la planta como resultado del conflicto huelgario que enfrenta la empresa con la CGT.

La declaración jurada de Betancourt Muñoz sostiene que durante la visita se encontró que parte del equipo de refrigeración se encontraba detenido, lo que es una clara señal de que la planta está en “descontrol” y requiere por una atención continúa.

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Saca pecho el secretario de Agricultura

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Por Miguel Díaz Román

“¡Que lo prueben en el tribunal!”, sostuvo el secretario de Agricultura, Ramón González Beiró, ante los reiterados señalamientos de la empresa Suiza Dairy sobre que el “cierre parcial temporal de operaciones” anunciado el pasado viernes fue el resultado del incumplimiento por parte de la Oficina para la Reglamentación de la Industria Lechera (ORIL) de la sentencia Federal emitida en el 2013, y por las  acciones arbitrarias y discriminatorias realizadas por esa oficina a favor de algunos integrantes de la industria lechera.

“En cuanto al trato discriminatorio, yo los reto a que los prueben en el tribunal y dejen de estar hablando en la prensa, que lo prueban en el tribunal. Eso es completamente falso”, sostuvo González Beiró, quien también ocupa la posición de administrador interino de la ORIL, durante una entrevista el pasado lunes con el periodista Rubén Sánchez, en la estación de radio WKAQ 580.

En sus expresiones el secretario hace una alusión implícita a su inminente comparecencia al Tribunal Federal luego de que el pasado 3 de mayo las plantas procesadoras Suiza Dairy y Tres Monjitas radicaron una demanda que solicita se encuentre en desacato al funcionario y a la ORIL, por las continuas violaciones al acuerdo alcanzado en ese tribunal en 2013.

Ese acuerdo tiene como objetivo garantizar márgenes adecuados de ganancia para esas empresas. La demanda fue presentada por el licenciado Rafael Escalera, del bufete Reichard & Escalera.

Suiza Dairy señaló en la demanda que ha enfrentado una pérdida financiera de aproximadamente $172 millones debido a que la ORIL no ha establecido márgenes de ganancia adecuados, según lo determinó el Tribunal Federal en su sentencia emitida el 6 de noviembre de 2013.

Acusa a Grupo Gloria de controlar la leche

El secretario evitó en la entrevista abundar sobre las reveladoras y serias acusaciones que contiene la demanda y que el periodista Sánchez ignora absolutamente. De hecho, la ignorancia del periodista sobre las escabrosas denuncias que enfrentarán la ORIL y el gobierno en el Tribunal Federal, salen a flote en sus entrevistas con González Beiró, las cuales se caracterizan por la superficialidad y el desconocimiento sobre el tema.

En la entrevista González Beiró sostuvo que, alegadamente, el Grupo Gloria ha intentado controlar la producción de leche del país y no lo han logrado por la reglamentación que impone la ORIL. El Grupo Gloria es la empresa matriz de Suiza Dairy.

“Este es un mercado reglamentado, precisamente, para proteger a todos los componentes de la industria, que es el negocio más difícil en el mundo entero, producir leche. Y la reglamentación lo que hace es proteger a cada componente para que tenga el retorno de su inversión y una ganancia razonable. En otros países donde opera el Grupo Gloria, han llegado y establecido lo que ellos quieren y vemos múltiples huelgas, paralizaciones tanto de empleados como de ganaderos. En  Sudamérica hay muchos pequeños ganaderos y ellos los han controlado y básicamente han acabado con ellos. Aquí no pudieron. Aquí tienen que ir por las reglas”, indicó González Beiró.

 El funcionario también dijo que las acusaciones en su contra y de la ORIL por trato discriminatorio de parte de Suiza Dairy obedecen a que esa oficina aumentó los días de caducidad de la leche fresca elaborada por la empresa Tres Monjitas.

“Una cosa que nosotros hemos logrado con la calidad es que hemos mejorado el tiempo de vida de la leche, y quizás por eso Suiza dice que es un trato discriminatorio. La ORIL hace constantemente pruebas de la leche. Compramos leche en el supermercado y probamos los días que dura y en base a eso se establece la fecha de caducidad o venta. Así que, desde el año pasado la leche Tres Monjitas probó durar más y por eso tiene más días de durabilidad, establecido por reglamentación”, dijo González Beiró.

El pasado viernes Suiza Dairy anunció el despido de 483 empleados y el cierre temporero de la planta de San Juan, de un almacén en Ponce y de su antigua planta procesadora en Aguadilla.

Planta de Aguadilla en el fondo del problema

Ayer la empresa difundió un comunicado de prensa para aclarar que la huelga decretada por la Central General de Trabajadores, que mantiene paralizada la planta de San Juan, fue simplemente “la gota que colmó la copa”, y reiteró que los incumplimientos de la ORIL con la sentencia federal son la causa de sus problemas financieros.

“La realidad es que Suiza puede culpar al gobierno o la unión, pero la realidad es que en el 2016 Suiza procesaba y vendía 110 millones de cuartillos de leche y este año que acaba de cerrar para efectos de la industria lechera, apenas vendieron 57 millones. Así que con una planta grande y antigua los costos se los estaban comiendo y lo vemos en sus números, estaban perdiendo dinero todos los años. Todo eso coincide precisamente, las mayores pérdidas de Suiza comienzan cuando abren la planta de UHT de Aguadilla. Fue en gran medida porque no había el abasto de leche para hacer esa planta y el anterior secretario de Agricultura los convenció y se comprometió con ellos a darle toda la leche a ellos y pasarle toda la leche que llegaba a Indulac a ellos. Y como la ORIL no ha permitido que eso ocurra, la leche se reparte según la participación de mercado, que es lo que establece la ley, pues ellos (Suiza) como han hecho en otros países, aquí no pudieron adueñarse del mercado”, dijo el secretario.

El ex secretario de Agricultura, Carlos Flores Ortega, ha negado las acusaciones de González Beiró y en respuesta indicó que al comienzo de su gestión como secretario de Agricultura en 2017 ya la planta de Aguadilla estaba construida.

ORIL beneficia a Indulac

En la demanda Suiza Dairy señaló que en los pasados tres años el Tribunal de Apelaciones de Puerto Rico ha declarado nulas ocho órdenes administrativas emitidas por la ORIL, las cuales presentan un patrón destinado a modificar arbitrariamente las regulaciones y alterar el orden de distribución de la leche cruda para favorecer a la planta Indulac.

La empresa acusa a la ORIL de alterar el orden de distribución de la leche cruda para permitir que Indulac reciba leche cruda, una decisión que contraviene el acuerdo de conciliación incorporado en la sentencia del Tribunal Federal, el cual dispuso que la distribución de leche cruda se basará en la cuota de mercado correspondiente a la leche fresca.

Indulac, una planta de balance destinada a procesar los excedentes de leche, no participa del mercado de leche fresca.

Además, la demanda indica que la ORIL alteró los parámetros establecidos en sus reglamentos y en la sentencia federal para la canalizar diariamente hacia Indulac excedentes de leche cruda que le pertenecen a Suiza y a Tres Monjitas.

Regulador maneja datos obsoletos

Otra denuncia que revela la demanda es que la ORIL ha desarrollado un sofisticado esquema de precios que favorece la leche UHT de Indulac a expensas de la leche local. Según el documento, la ORIL autoriza a Indulac a comprar leche cruda a un precio muy por debajo de su costo y en comparación con el precio pagado por los productores de leche fresca.

Un señalamiento sumamente revelador es que, según Suiza Dairy, la ORIL retornó a su práctica de emitir órdenes de precios basándose en datos obsoletos y a la costumbre de fijar precios arbitrariamente, que no permiten a las plantas procesadoras y otros regulados cubrir sus costos y obtener una ganancia razonable.

La realidad es que en sus comparecencias públicas el secretario no toca estas graves acusaciones que en su día serán ventiladas en el Tribunal Federal. Hasta el presente los periodistas que han entrevistado al funcionario no han realizado cuestionamientos sobre el contenido de la demanda, a pesar de que el documento es público y Suiza Dairy lo ha distribuido a los medios de comunicación.

 Incluso, en la demanda Suiza Dairy planteó que el 19 de agosto de 2022, la ORIL emitió la orden de precios 2022-50, vigente a partir del 1 de septiembre de 2022, que establece sólo un precio mínimo para la leche fresca de $1.83 por litro y permitió a las plantas fijar sus precios máximos. Suiza aumentó el precio de su leche fresca de $1.83 a $1.99.

El 24 de abril de 2023, Suiza informó a la ORIL su intención de aumentar nuevamente la leche fresca en 14 centavos. En respuesta, el 28 de abril de 2023, la ORIL emitió una orden de cese y desista junto con una orden que cuestiona el aumento de precio.

ORIL en control del precio máximo

Después de que Suiza presentara todos los datos para respaldar su aumento, el 16 de agosto de 2023, la ORIL emitió una resolución que impide a Suiza aumentar el precio de su leche fresca. Según sostuvo la demanda, con esa determinación la ORIL estableció un límite de precio máximo implícito de $1.99 por cuartillo de leche fresca, lo cual desmiente la alegada libertad para fijar precios concedida a las plantas por el regulador. 

En el comunicado de prensa difundido ayer la empresa reveló que la ORIL continúa estableciendo el precio máximo de la leche fresca. Según el comunicado, el 15 de abril de 2024, Suiza envió a la ORIL una solicitud por escrito para la revisión de las etiquetas de Leche Fresca Suiza Entera y 1%, y empaque de cartón de 56 oz. Además, la empresa propuso una estructura de precios para estos productos.

 En respuesta, el 2 de mayo de 2024, la ORIL emitió una comunicación en la que indicó que la petición cumplió con los requisitos de esa oficina y anunció que próximamente emitiría una orden administrativa provisional de precio de la Leche Fresca y “UHT” en todos los niveles.

 Luego, el 29 de abril de 2024, Suiza realizó una nueva solicitud a la ORIL para que se le autorizara aumentar en un 10% el precio de su Leche Fresca 32oz, tanto en sus modalidades Entera y Dieta.

 La empresa sostuvo que la ORIL no respondió a sus peticiones. “Una vez más se puede demostrar que la ORIL, en la práctica, ha continuado regulando no solo los precios mínimos, sino los máximos”.

 “Lamentamos la situación por la que están pasando centenares de familias de trabajadores, con quienes nos solidarizamos plenamente. Sin embargo, la Compañía está imposibilitada de seguir reteniendo esos empleos por las condiciones generadas por el Regulador y su constante incumplimiento con marco regulatorio establecido mediante la sentencia Federal”, concluyó el comunicado de prensa.

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