Por Miguel Díaz Román
El plátano local fresco ha sido desplazado de los restaurantes, cafeterías y de los supermercados del país por un plátano sin cáscara importado que se vende congelado en un empaque al vacío y por un plátano sin cáscaras empacados en envases que contienen agua y sal, según denunció Solano Burgos, presidente de la Asociación de Agricultores de Maunabo.
«Nuestra cosecha se nos ha quedado y lo que hemos tenido son pérdidas. Los restaurantes son nuestros principales clientes y este año se han ido por el plátano importado que es más barato pero que no es más fresco y no tiene igual sabor que el plátano fresco del país», dijo Burgos.
El líder agrícola también denunció que se ha estado importando cajas de plátanos con cáscara el cual tiene gran acceso al mercado de los restaurantes y de las cafeterías.
La fuente de estas importaciones lo es la República Dominicana pero no está descartado que existan otros países de Centro América sean fuente de estas importaciones, señaló el presidente de la Asociación de Agricultores de Maunabo.
Preocupa el plátano con cáscara
El plátano importado sin cáscara no está sujeto a las inspecciones fitosanitarias del Departamento de Agricultura (DA), debido a que se le extrae la cáscara y se empaca al vacío.
El plátano importado con cáscara y empacado en cajas de cartón estaría sujeto a las inspecciones fitosanitarias del DA y con toda probabilidad su entrada al país estaría prohibida como lo está la entrada del plátano fresco de la República Dominicana.
No obstante, Burgos indicó que estas cajas de plátano con cáscara llegan al país por contrabando.
Burgos dijo que la semana pasada le trasladó su preocupación con las pérdidas que enfrentan los agricultores de plátanos al secretario de agricultura, Irving Rodríguez.
Excusa importaciones con libre comercio
Alegadamente, el secretario pareció excusar la presencia del producto importado porque, según dijo Burgos, se limitó a decir «eso es el libre comercio».
Burgos sostuvo que al menos el secretario debió prometer una mayor fiscalización de las importaciones y de los importadores. Además, la presencia del contrabando requiere de una acción más concertada con las autoridades federales.
«Yo no entiendo esto», dijo el agricultor.
El huracán María en el trasfondo
El desplazamiento del plátano local de los restaurantes, cafeterías y supermercados ha ocurrido paulatinamente luego de que el huracán María destrozó en su totalidad los cultivos locales, lo que causó la escasez del fruto en el mercado local.
La escasez tras el paso del María estimuló la importación autorizada por el DA, el cual vigila que el fruto importado cumpla los requisitos fitosanitarios y las exigencias de calidad.
En restaurantes de alta demanda, según fuentes de la industria de alimentos, el plátano sin cáscara ha resultado muy favorable porque no es necesario dedicar exclusivamente un empleado a pelar el fruto.
Otro factor que favorece el consumo del plátano sin cáscara importado es que su precio es más bajo que el precio del plátano fresco de cosecha local.









