Por Miguel Díaz Román
“Vamos a controlar Venezuela hasta que haya una transición justa y ordenada”, ha asegurado el presidente, Donald Trump, en su primera conferencia de prensa tras la captura de Nicolás Maduro.
Trump ha sostenido que las compañías estadounidenses se harán cargo de la industria petrolera del país y ha amenazado con una segunda oleada de ataques si el chavismo opone resistencia.
En una operación militar sorprendente realizada hoy sábado 3 de enero de 2026, el ejército de los Estados Unidos ha realizado una intervención en la capital de Venezuela, la ciudad de Caracas, y ha extraído fuera del país al presidente venezolano, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
En la conferencia de prensa, celebrada en la residencia personal del presidente en Mar a Lago en Florida, Trump ha afirmado que Estados Unidos va a dirigir Venezuela hasta que haya una “transición segura, adecuada y sensata».

«No queremos que nadie más tome el poder. Nos encontramos en la misma situación que hemos tenido durante los últimos años. Así que vamos a gobernar el país hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y sensata; tiene que ser sensata, porque ese es nuestro objetivo”, ha declarado el presidente estadounidense.
Trump también ha dicho que Maduro va de camino a Nueva York para ser juzgado por narcotráfico. Maduro y su esposa están siendo trasladados a Nueva York en un barco estadounidense para ser juzgados por delitos de narcotráfico y posesión de armas. Los cargos fueron radicados en 2020 por la fiscalía del gobierno estadounidense en el distrito judicial de Nueva York.
De manera sorpresiva Trump no ofreció un respaldo indiscutible para una transición política en Venezuela a la líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado. Trump dijo que analizará si respalda a Machado, quien ha declarado en las redes sociales que “estamos preparados para tomar el poder”.
Machado ha prometido que Maduro responderá por sus “atroces” crímenes y que Washington ha “cumplido la promesa de hacer valer la ley” ante la negativa de Maduro a “aceptar una salida negociada”.
Trump también amenazó al remanente liderato del chavismo que permanece en dominio del gobierno de Venezuela que Estados Unidos podría realizar una segunda oleada de ataques si hay resistencia.
“Estamos listos para organizar un segundo ataque mucho mayor, si es necesario. Así que estábamos preparados para una segunda ola si fuera necesario. De hecho, asumimos que una segunda ola sería necesaria, pero ahora probablemente no sea la primera, si se quiere llamar así, ya que el primer ataque tuvo tanto éxito que probablemente no tengamos que hacer una segunda, pero estamos preparados para hacerlo”, ha declarado Trump.
“Habíamos supuesto que sería necesaria una segunda oleada, pero ahora, probablemente, no se trate de la primera oleada; si se quiere llamar así al primer ataque, que fue tan exitoso, probablemente no tengamos que lanzar una segunda, pero estamos preparados para hacerlo, una oleada mucho mayor, de hecho”, ha advertido.
“No podemos arriesgarnos a que alguien más tome el control de Venezuela sin tener en cuenta el bienestar del pueblo venezolano; no vamos a permitir que eso suceda, después de décadas de sufrimiento”, ha insistido Trump. El presidente ha declarado abiertamente que las empresas petroleras estadounidenses recuperarán el negocio petrolero en Venezuela, el país con las mayores reservas de crudo del mundo.
“Como todos saben, el negocio petrolero en Venezuela ha sido un fracaso, un fracaso total, durante mucho tiempo. Estaban extrayendo casi nada, en comparación con lo que podrían haber extraído y lo que podría haber sucedido. Nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, invertirán miles de millones de dólares para reparar la infraestructura petrolera, que está en muy mal estado, y comenzar a generar ingresos para el país”, expresó Trump.









