Por Jaime González Portilla
Presidente de Antilles Insurance Company
La compra de reaseguro catastrófico es neurálgica para la solvencia de una aseguradora post un huracán o terremoto. Luego del paso del Huracán María (2017) dos (2) aseguradoras en Puerto Rico se fueron a la quiebra, otras abandonaron la isla y la gran mayoría sobrevivieron únicamente porque su compañía matriz tuvo que inyectar más capital para mantenerlas a flote.
En la década de los 1990 la aseguradora National Insurance Company fue víctima de haber quedado insolvente unos años después de que la OCS descubriera que estos no estaban reportando a los reaseguradores el 100% de sus valores asegurados retenidos y por ende la compra de reaseguro catastrófico era inadecuada.
Una vez sale a relucir que esta aseguradora ocultó su exposición a pérdida y que la compra de reaseguro no era la correcta, la aseguradora tuvo que sufragar unos costos tan altos de reaseguro que al cabo de unos años sus pérdidas operacionales la llevaron a la quiebra.
El motivo de National de no ser certeros cuando decidieron no reportar el 100% de los valores asegurados fue para pagar menos por la compra de reaseguro catastrófico reduciendo sus gastos y así aumentar sus ganancias operacionales.
Para asegurarnos que la compra de reaseguro catastrófico sea adecuada es bien importante que las aseguradoras locales reporten a sus reaseguradores el 100% de sus valores asegurados retenidos expuestos a una pérdida.
Prácticamente, quien único puede certificar o corroborar que una aseguradora esté reportando todos sus valores es la Oficina del Comisionado de Seguros de Puerto Rico (OCS).
La OCS tiene que asegurarse de auditar periódicamente a todas las aseguradoras y presencialmente visitarlas para poder solicitar acceso a toda la data relacionada con los valores asegurados retenidos con miras a certificar que los mismos están correctos y que la compra de reaseguro catastrófica es la adecuada.
Reconociéndose que es imposible que un auditor de la OCS pueda cotejar el 100% de todas las pólizas aseguradas por un asegurador, la OCS en su auditoría tiene que identificar y solicitar que se le entregue un grupo de pólizas de seguros al azar con el propósito de asegurarse que los valores asegurados retenidos está correcto.
Cabe señalar que los reaseguradores también pueden solicitar auditorías a sus clientes, las aseguradoras locales, para corroborar que los valores asegurados retenidos estén correctos, pero la realidad es que prácticamente nunca lo hacen. Como industria tenemos que exhortar a los reaseguradores que auditen a sus clientes las aseguradoras.
Otro aspecto bien importante para asegurarnos que una aseguradora no quede insolvente es que la OCS tiene que auditar si las reservas de pérdidas pendientes de pago del Huracán María son adecuadas.
La OCS tiene conocimiento de que aún quedan cientos de reclamos complejos pendientes de pago del Huracán María.
Si las reservas de pago no son las correctas o adecuadas una aseguradora con un capital limitado podría quedar insolvente.









