Por Miguel Díaz Román
La postura pública de la Oficina del Comisionado de Seguros (OCS) a favor del Proyecto del Senado 916, que permitiría el uso de vehículos todo terreno (VTT) en las vías públicas, ha colocado a la entidad reguladora en ruta de colisión con la Asociación de Compañías de Seguros (ACODESE), que no favorece la medida.
El diferendo no es poca cosa pues se trata de una medida que ha sido propuesta por la gobernadora Jenniffer González Colón, quien nombró a un comité para atender los reclamos de los fanáticos de los VTT.
De hecho, el PS 916 es el resultado de los trabajos y recomendaciones de ese comité. González Colón también nombró a la licenciada Suzette Del Valle Lecároz a la posición de Comisionada de Seguros, lo que podría colocar el apoyo a la medida de parte de la Comisionada más en el ámbito de la fidelidad política que en el territorio para garantizar un seguro estimando todas las implicaciones del riesgo.
Lo anterior no es un comentario de poca envergadura si se considera que el PS 916 ya recibió un informe negativo de la la Comisión de Transportación, Telecomunicaciones, Servicios Públicos y Asuntos del Consumidor del Senado,que es presidida por el controvertible senador Héctor Joaquín Sánchez.
Un rechazo que está en sintonía con la disputa a muerte que la gobernadora tiene con el presidente del Senado, Tomás Rivera Schatz. Develados a luz del día esos elementos que ocurren detrás de las cortinas y que han de determinar la vida o muerte de los proyectos de ley que patrocine González Colón, no es de dudar que del Del Valle Lecároz se ha inscrito en una incómoda coyuntura cuyas repercusiones son imprevisibles en el presente.
Lo que está claro es que la disputa entre González Colón y Rivera Schatz ya causó la muerte del PS 916. Pero dado que se trata de dos líderes políticos al mando de dos poderes constitucionales y quienes están acostumbrados a prevalecer, debemos esperar nuevos capítulos en esta novela.
Otra oportunidad para ir a escena
Y como era de esperarse ya la gobernadora anunció que radicará nuevamente el PS 916, lo que sin duda ofrece una nueva oportunidad para que el diferendo entre la Comisionada de Seguros y Acodese pueda ir a escena.
Claro está, la Comisionada tiene del deber de apoyar aquellas medidas que ofrecen una alternativa de asegurabilidad a las necesidades de los ciudadanos.
No obstante, lo que ocurre en esta controversia es que Acodese se ha negado a avalar una medida que autoriza la circulación de vehículos que no han sido diseñados para rodar en carreteras públicas ni certificados como vehículos de motor tradicionales.
Acodese sostiene que «la apertura de las vías públicas a este tipo de vehículos, particularmente en carreteras principales y autopistas, plantea preocupaciones serias en cuanto al aumento en la frecuencia y severidad de accidentes, la exposición a responsabilidad civil y el impacto sobre terceros, razones por las cuales entendemos necesario evaluar esta medida con suma cautela».
De hecho, Acodese ha destacado en su ponencia sobre el PS 916 que la medida estableció una limitación, la cual es un reconocimiento de los peligros que conlleva autorizar que los VTT puedan transitar en las vías públicas. Y es que la propia medida prohíbe que los menores de 16 años sean transportados como pasajeros en los VTT.
La prohibición comprende todas las clasificaciones de estos vehículos, incluyendo en vehículos de baja velocidad y los carritos de golf.
«Esta limitación constituye, en sí misma, un reconocimiento de los riesgos asociados a la autorización de estos vehículos para transitar por las vías públicas», sostiene la ponencia, que fue presentada por la licenciada Iraelia Pernas, directora ejecutiva de Acodese.
Posible aumento de accidentes
La organización que agrupa a las principales aseguradoras del país ha planteado también la preocupación de que los VTT, que son vehículos cuya capacidad le permite moverse a bajas velocidades, puedan transitar en avenidas y autopistas junto a otros vehículos que se desplazan a velocidades altas (50 millas por hora, 65 millas por hora y 80 millas por hora) lo que pudiera aumentar la posibilidad de accidentes de tránsito.
Otra área de preocupación es que se delegue al Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) para que mediante reglamentación determine en qué vías públicas podrán transitar los VTT.
La medida dispone que tras la pasar la inspección los VTT recibirán una tablilla y una autorización de circulación «Street-Legal’ o marbete digital, pero nada se dice del Seguro de Responsabilidad Obligatorio (SRO) ni del seguro de la Administración de Compensaciones por Accidentes de Automóviles (ACAA).
Según Acodese la definición de “vehículo de motor” del SRO no incluye a los VTT. Además, el seguro de la ACAA no incluye a los VTT,pues se aplica sólo a los vehículos de motor tradicionales.
«Tal omisión pone en evidencia la necesidad de llevar a cabo los correspondientes estudios actuariales y análisis de experiencias de pérdidas, a fin de determinar primas adecuadas que permita cubrir estos riesgos por la industria de seguros y, asegurar la disponibilidad de ACAA para proveer los servicios médicos-hospitalarios a las personas lesionadas como resultado del uso de estos tipos de vehículos», comenta Acodese.
La ponencia de la OCS se limita a recomendar varias enmiendas para que el SRO y el seguro de la ACAA puedan estar accesibles a los VTT. Además, reconoce que la póliza de auto personal tradicional bajo la que se ofrece el seguro de responsabilidad pública establece que tal cubierta no estará disponible para vehículos que no tengan cuatro ruedas o no hayan sido diseñados para transitar en las carreteras.
«Sí existen alternativas viables de seguro para viabilizar la medida, particularmente con las enmiendas recomendadas por esta Oficina durante su ponencia en la vista pública celebrada por la Comisión del Senado que evalúa el Proyecto», señaló Del Valle Lecároz en unas declaraciones escritas enviadas a SN.
El SRO como salvación
Ante esa realidad Del Valle Lecároz revela que la OCS posee un estudio actuarial para proveer el SRO a los VTT.
«Esta recomendación está respaldada por un estudio actuarial comisionado por la OCS, el cual confirma que el sistema del SRO puede asumir este riesgo de manera adecuada», sostuvo Del Valle Lecároz.
Para lograr ese objetivo se propuso que los VTT puedan acceder a la póliza del SRO por dos años. Esto con el fin de conocer la experiencia en severidad y frecuencia de accidentes. Solo entonces la Asociación de Suscripción Conjunta, que administra el SRO, podrá establecer la prima adecuada.
La Comisionada recomendó enmendar la ley del SRO para incorporar en ésta a los VTT. Sobre el particular, la funcionaria sostuvo que ya existen aseguradores que actualmente ofrecen cubierta para los vehículos de baja velocidad, como los carritos de golf contemplados en la medida, y que el SRO constituye la alternativa inmediata y viable para los VTT.
En cuanto a las cubiertas de seguro tradicional, la Comisionada puntualizó «que en los Estados Unidos existen pólizas diseñadas para este tipo de vehículos, y que, una vez el Proyecto se convierta en ley y se establezca un marco regulatorio uniforme, los aseguradores en Puerto Rico podrán enmendar sus pólizas para suscribir este riesgo conforme a la nueva normativa. Además, existen aseguradores autorizados que pueden incorporar esta línea de negocios para Puerto Rico y de líneas excedentes que pueden proveer alternativa adicional de cubierta».
Finalmente la Comisionada se reafirmó en su compromiso con promover un sistema que permita el disfrute responsable de los VTT, protegiendo la seguridad vial y garantizando que los consumidores cuenten con alternativas de seguro adecuadas, sostenibles y compatibles con el marco de ley propuesto.
Silencio comprometedor
La realidad es que la Comisionada no comentó nada sobre la posibilidad de que se registre un aumento en la frecuencia y severidad de accidentes como resultado de que los VTT son vehículos que no han sido diseñados para rodar en carreteras públicas ni certificados como vehículos de motor tradicionales.
Del Valle lecároz tampoco comentó nada sobre que la propia medida prohíbe que los menores de 16 años sean transportados como pasajeros en los VTT. Un hecho significativo pues revela la atmósfera de peligrosidad a la que estarían expuestos todas las personas que figuren como pasajeros en un VTT, incluyendo los menores de 16 años.
De hecho, ni la ponencia de la OCS ni la expresiones enviadas a SN abordan las limitaciones de los VTT para alcanzar altas velocidades y sobre el posible aumento en los accidentes de tránsito si se permite que esos vehículos transiten en avenidas y autopistas con otros vehículos que se desplazan a altas velocidades.
Tampoco se expresó la Comisionada sobre la responsabilidad delegada al DTOP para que determine en qué vías públicas podrán transitar los VTT.
Todo lo anterior constituye un menú de platos que auguran una cena apetitosa que,sin duda, contiene también los ingredientes para una aparatosa indigestión. Lo único que debemos hacer es asistir a la cena y esperar.









